Aislamiento acústico en Ourense
Si el ruido de la calle no te deja dormir ni concentrarte, la solución no es cerrar más la ventana vieja: es cambiar el vidrio y el cierre. Montamos ventanas de PVC con vidrio acústico que reducen mucho el ruido de la N-525, de la estación y del ocio del casco viejo. Vamos a tu casa, escuchamos tu fachada y te decimos qué necesitas de verdad.
Presupuesto cerrado por escrito · Instalación en 6 semanas · Igualamos presupuestos equivalentes
En instalación estándar, sin obra estructural. Te damos fecha cerrada y la cumplimos.
Si traes otro presupuesto por producto equivalente, lo igualamos. Sin letra pequeña.
Medimos, escuchamos el ruido real de tu fachada y te lo damos por escrito. El precio no se mueve.
Instaladores de Ourense. Conocemos la N-525, la estación y el ruido del casco viejo de primera mano.
Contra el ruido de la calle lo que de verdad manda no es que la ventana sea de PVC: es el vidrio y el cierre. Con la composición correcta, el murmullo de fondo se apaga y los picos —una moto, un camión— quedan amortiguados desde la primera noche.
El sonido de la calle llega a tu habitación por dos caminos distintos, y hay que atacar los dos. Si solo arreglas uno, el resultado decepciona.
Por eso una ventana antirruido de verdad es la suma de vidrio acústico + cierre hermético + buen sellado en la instalación. Los tres a la vez. Es lo que medimos y ajustamos hueco por hueco cuando vamos a tu casa.
Un vidrio laminado son dos lunas pegadas por una lámina intermedia de plástico (butiral, PVB). En su versión acústica, esa lámina es especial y amortigua las vibraciones del sonido en lugar de dejarlas pasar. Es el corazón de una ventana bien insonorizada.
El salto grande llega cuando las dos lunas tienen grosores distintos —por ejemplo, una hoja más gruesa que la otra—. Al ser asimétricas, cada una «resuena» a una frecuencia diferente, así que el conjunto no deja un hueco por el que se cuele una banda concreta de ruido. A eso se le llama vidrio asimétrico, y contra el tráfico continuo es casi obligatorio. Sumar además una cámara de aire mayor entre las lunas mejora todavía más el aislamiento.
El concepto de Rw. El aislamiento acústico de un vidrio se resume en un valor llamado Rw, en decibelios: cuanto más alto, más ruido corta. Es un dato de catálogo del vidrio, no una promesa que te podamos dar «a ojo». Por eso no te vendemos «X decibelios menos» de folleto: te decimos qué composición de vidrio da el Rw que necesita tu fachada y confirmamos la cifra con la ficha técnica del vidrio que se monta.
De poco sirve un gran vidrio si el aire se cuela por el marco. Aquí es donde el PVC juega su baza: un buen perfil se cierra con herraje multipunto —varios puntos de anclaje repartidos por la hoja— y doble junta perimetral de goma que aprieta contra el marco. Ese cierre elimina la infiltración por donde antes se colaba el ruido. Además, el PVC multicámara con RPT —el propio perfil con varias cámaras huecas— rompe la transmisión del sonido a través del marco y de paso mejora el aislamiento térmico.
Vamos a ser honestos: ninguna ventana insonoriza al 100%. No convertimos tu casa en un estudio de grabación, y quien te lo prometa te está engañando. Lo que sí hacemos es reducir mucho el ruido percibido. La percepción funciona así: una reducción de unos 10 dB se nota, más o menos, como la mitad de ruido. Es decir, no hace falta «quitarlo todo» para que el cambio en tu día a día sea enorme. Pasar de una ventana vieja de aluminio sin junta a una de PVC con vidrio acústico es un salto que se nota desde la primera noche.
Lo que hace que aísle
Dos lunas de distinto grosor con una lámina intermedia (butiral/PVB) que amortigua las vibraciones. Rompe la frecuencia de resonancia y corta el ruido continuo del tráfico.
Varios puntos de anclaje y dos gomas perimetrales que sellan el hueco. Eliminan la infiltración de aire —y de ruido— por donde antes se colaba.
Más separación entre las lunas y un perfil de PVC con varias cámaras huecas y RPT. Frena la transmisión del sonido a través del marco y suma aislamiento térmico.
El caso típico en Ourense: vivienda baja junto a una vía con tráfico. Con vidrio acústico y buen cierre, ese dormitorio pasa de ruidoso a silencioso.
No todos los huecos dan a la misma fuente de ruido. Ponemos vidrio acústico donde compensa y un doble estándar en el resto, para ajustar el presupuesto.
Reducimos mucho el ruido, no lo eliminamos del todo. Te decimos qué mejora esperar antes de que decidas, con datos y sin humo.
Casos de Ourense
No es lo mismo una fachada a la N-525 que un tercero interior. Estos son los sitios donde en Ourense el aislamiento acústico marca más diferencia, y lo que pedimos en cada uno:
Trabajamos con perfil de PVC de buena serie, herraje multipunto y el vidrio acústico que pida cada hueco. La instalación estándar la cerramos en 6 semanas, sin obra estructural. Y si traes un presupuesto por producto equivalente, lo igualamos. El precio que te damos es cerrado y por escrito.
Para entenderlo mejor
Qué pedir para que el ruido de la calle se quede fuera: vidrio, cierre y sellado, explicado sin tecnicismos.
Leer la guía → AcristalamientoPara el ruido no siempre gana el triple. Te contamos cuándo compensa cada uno y por qué manda la composición del vidrio.
Leer la guía → MaterialesDiferencias reales en aislamiento, mantenimiento y precio para el clima y las viviendas de Ourense.
Leer la guía →Dudas frecuentes
No, y quien te lo prometa te engaña. Ninguna ventana insonoriza al 100%. Lo que hacemos es reducir mucho el ruido percibido: se apaga el murmullo de fondo y se amortiguan los picos, como una moto o un camión. Una reducción de unos 10 dB se nota aproximadamente como la mitad de ruido, así que el cambio en tu día a día es grande aunque no sea silencio absoluto.
Es un vidrio laminado con una lámina intermedia (butiral/PVB) especial que amortigua las vibraciones del sonido. En su versión asimétrica, las dos lunas tienen grosores distintos, así que rompen la frecuencia en la que el cristal resuena y no dejan una banda por la que se cuele el ruido. Es lo que de verdad marca la diferencia contra el tráfico continuo.
Sí, y es justo donde más se nota. El ruido de tráfico es continuo y de frecuencias medias-bajas, las que peor aísla un vidrio normal. Con vidrio acústico asimétrico y un cierre hermético de doble junta, la mejora en una fachada a la N-525 o a una vía con tráfico es de las que cambian cómo se vive la casa.
Depende del vidrio concreto que se monte y de la ficha técnica del fabricante, por eso no prometemos una cifra de catálogo. Lo que sí te garantizamos es un salto grande respecto a una ventana vieja sin junta. Medimos el ruido real de tu fachada y te proponemos la composición de vidrio que da el resultado que buscas, con el valor de aislamiento confirmado por la ficha del vidrio.
El marco de precio es el mismo que el de cualquier ventana de PVC nuestra; el vidrio acústico es un sobrecoste sobre el doble estándar, y el triple o los acústicos de mayor prestación encarecen según el vidrio. No te damos una cifra inventada de folleto: medimos tu vivienda y te cerramos el precio por escrito, con el vidrio acústico ya incluido donde compensa. Y si traes otro presupuesto equivalente, lo igualamos.
Pide tu presupuesto
Vamos a tu casa, escuchamos el ruido real de tu fachada y te proponemos el vidrio acústico justo donde compensa, con el precio cerrado por escrito. Gratis y sin compromiso. Y si traes un presupuesto mejor por producto equivalente, lo igualamos.
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