Mantenimiento y durabilidad

Cómo limpiar y mantener las ventanas de PVC

Las ventanas de PVC apenas dan trabajo: por eso mucha gente las elige. Pero "poco mantenimiento" no es "cero mantenimiento". Con una rutina sencilla —limpiar el perfil, cuidar las juntas de goma y engrasar el herraje una vez al año— tus ventanas conservan el color, siguen cerrando herméticas y te duran décadas. Aquí tienes cómo hacerlo, paso a paso.

Ilustración: limpieza de un perfil blanco de ventana con un paño suave a la luz del día
Agua templada, jabón neutro y un paño suave bastan para el perfil de PVC. Nada de estropajos ni disolventes.

¿Cómo se limpia el perfil de una ventana de PVC?

El perfil de PVC es la parte más fácil de mantener. Basta con agua templada y un poco de jabón neutro (lavavajillas suave sirve) aplicado con un paño suave o una esponja no abrasiva. Se pasa por todo el marco, se aclara y se seca. Dos o tres veces al año es más que suficiente; en fachadas muy expuestas al polvo o cerca de calles con tráfico, alguna vez más.

Lo importante es lo que no hay que usar, porque estropea el perfil:

La regla de oro: si algo es suficientemente suave para tus manos y para un plato, es suficiente para el PVC. Cuanto más agresivo el producto, más riesgo de estropear el acabado. La limpieza del PVC es de trapo suave, no de fuerza bruta.

Las juntas de goma: el punto que casi nadie cuida

Las juntas de goma perimetrales son las que sellan la hoja contra el marco: son las responsables de que no se cuele el aire, el agua ni el ruido. Si se resecan o se agrietan, la ventana pierde hermeticidad aunque el resto esté perfecto. Cuidarlas cuesta muy poco:

Engrasar y ajustar el herraje una vez al año

El herraje —bisagras, cierres, la maneta y todos los mecanismos que hacen que la hoja gire, bascule y selle— es la parte mecánica de la ventana y la que más se usa. Un poco de mantenimiento anual evita que chirríe, se agarrote o deje de cerrar bien:

Los desagües del marco: pequeños agujeros que importan

En la parte baja del marco, las ventanas de PVC llevan unos orificios de desagüe por los que sale al exterior el agua de lluvia que entra por la ranura. Con el tiempo se tapan con polvo, hojas o suciedad, y entonces el agua se queda dentro del perfil y puede acabar entrando en casa. Revisarlos una vez al año y limpiarlos con un palillo o un cepillo pequeño evita filtraciones tontas. En Ourense, con lluvias frecuentes, es un gesto que ahorra sustos.

Calendario sencillo de mantenimiento

TareaCada cuántoCómo
Limpiar el perfil y el vidrio2-3 veces al añoAgua templada + jabón neutro + paño suave
Nutrir las juntas de goma1-2 veces al añoVaselina o silicona para gomas
Engrasar el herraje1 vez al añoAceite ligero en los puntos móviles
Limpiar los desagües del marco1 vez al añoPalillo o cepillo pequeño
Comprobar el cierre y el ajuste de la hoja1 vez al añoAjuste con allen o revisión del instalador
Nota: los productos y periodicidades son recomendaciones generales de uso doméstico. Sigue siempre las indicaciones concretas del fabricante del perfil y del herraje que montes.

¿Tu ventana ya no cierra bien por mucho que la cuides?

Si roza, silba o entra frío pese al mantenimiento, a veces el problema es el herraje o el propio hueco. Vamos a verlo y te decimos si toca ajuste o cambio, por escrito y sin compromiso.

Cambiar ventanas en Ourense

Preguntas frecuentes

¿Con qué se limpian las ventanas de PVC?

Con agua templada y jabón neutro (un lavavajillas suave sirve) aplicado con un paño o esponja no abrasiva. Hay que evitar estropajos, lana de acero, disolventes, acetona y productos abrasivos, porque rayan o atacan el acabado del PVC. Dos o tres limpiezas al año bastan para el perfil en un uso doméstico normal.

¿Cada cuánto hay que engrasar el herraje?

Una vez al año es lo recomendable. Se engrasan los puntos móviles —bisagras, cierres y pasadores— con unas gotas de aceite ligero o un lubricante específico de herrajes, y se comprueba que la hoja cierra sin rozar. Este pequeño gesto evita que el mecanismo se agarrote o chirríe y alarga la vida del herraje, que es la parte más usada de la ventana.

¿Cómo cuido las juntas de goma para que no entre frío?

Límpialas con un paño húmedo y, un par de veces al año, pásales vaselina o un lubricante de silicona para gomas: así se mantienen flexibles y no se agrietan con el frío y el calor. Unas juntas resecas hacen que la ventana pierda hermeticidad aunque el resto esté perfecto, así que es un cuidado barato con mucho retorno.

Se me forma moho en la junta, ¿qué hago?

Límpialo en cuanto lo veas con agua y jabón, y para casos persistentes usa un limpiador antimoho suave; evita la lejía directa sobre el perfil. Ten en cuenta que el moho de la junta suele ser síntoma de exceso de condensación en la vivienda, así que ventilar bien y, si el marco es frío, valorar un cambio a PVC ataca la causa de raíz, no solo la mancha.

Si por más que las cuidas ves el perfil apagado, aquí explicamos por qué se ponen amarillas algunas ventanas de PVC; y si el problema es humedad recurrente, mira cómo quitar la condensación de raíz en Ourense.